Imagínate a Carlos. Terminó el bachillerato con buenas notas y, casi sin pensarlo, se inscribió en Derecho. ¿La razón? En su casa siempre se habló de «mijo, el abogado». A los seis meses, sentado en un aula repleta, se dio cuenta de que nada de aquello lo emocionaba.

Tal vez conoces a alguien así. Tal vez, en algún momento, fuiste tú.

La escena se repite todos los años en República Dominicana, y casi siempre en silencio. No es una historia de jóvenes «vagos» ni de familias descuidadas. Es, sobre todo, una historia de decisiones tomadas a ciegas.

La foto del país: muchos eligiendo lo mismo

Cuando miramos los números, aparece un patrón difícil de ignorar. Casi la mitad de los estudiantes universitarios del país (45%) se concentra en apenas cinco carreras: Educación, Psicología, Contabilidad, Medicina y Derecho. Mientras tanto, solo el 3% cursa formación técnica, cuando en América Latina ese promedio ronda el 20%.

No hay nada malo con esas cinco carreras. El problema es que muchos llegan a ellas sin haberse hecho la pregunta más importante: ¿esto tiene que ver conmigo?

Y cuando la respuesta, meses después, resulta ser «no», el costo es alto. Entre 2020 y 2024, al menos 25.863 estudiantes abandonaron las aulas universitarias en el país. En algunas carreras el fenómeno es todavía más marcado: en estudios sobre Arquitectura, por ejemplo, se encontró que gran parte del abandono se concentra al inicio del camino.

Casi 6 de cada 10 abandonos ocurren durante el primer año de la carrera.

Ese dato dice mucho. El primer año es, justamente, cuando el estudiante se topa de frente con la realidad de lo que eligió. Si esa realidad no se parece en nada a lo que imaginaba, la frustración llega rápido.

Cuando esa frustración no encuentra salida, aparece otro problema que ya preocupa al país: los llamados «NiNi», jóvenes que ni estudian ni trabajan. En la franja de 15 a 24 años, alrededor del 26.6% se encuentra en esa situación.

Detrás de cada cifra hay un nombre, una familia y un montón de tiempo y dinero invertidos. Pero conviene decirlo con claridad: no suele ser falta de capacidad. Muchas veces es falta de brújula.

Por qué elegimos a ciegas

Elegir qué estudiar a los 17 años no es fácil. Y a esa edad casi nadie decide con calma.

Se elige por presión familiar («en esta casa somos médicos»), por estatus (la carrera que «suena bien»), o por información de oídas (lo que dijo un primo, lo que se ve en las redes). Rara vez se elige después de mirar hacia adentro y preguntarse qué actividades realmente disfruta uno.

A esto se suma una realidad de nuestras escuelas: los departamentos de orientación suelen estar desbordados, con un solo orientador para cientos de estudiantes. Hacen lo que pueden, casi siempre a punta de charlas y buena voluntad, pero rara vez alcanzan a acompañar a cada joven de forma individual.

El resultado es previsible: se decide con poca información sobre uno mismo. Y decidir con poca información se parece bastante a decidir a ciegas.

Una brújula, no una bola de cristal

Aquí es donde entra la orientación vocacional. Y conviene empezar aclarando algo, porque hay mucha confusión: una evaluación vocacional no te dice qué carrera estudiar. No es una bola de cristal ni una máquina de respuestas.

Lo que hace es algo más humilde y más útil: te ayuda a conocerte mejor.

Una de las herramientas más reconocidas para esto es el inventario de intereses Kuder (un inventario es, simplemente, un cuestionario ordenado que mide tus preferencias). En vez de preguntarte «¿te gustaría ser ingeniero?», te pone a elegir entre actividades concretas: qué prefieres hacer y qué prefieres evitar. De esas elecciones va dibujando un mapa de tus intereses en áreas como el trabajo al aire libre, el cálculo, lo científico, lo artístico, el servicio a los demás o el trabajo de oficina, entre otras.

Tiene un detalle interesante: te obliga a escoger. No puedes decir que todo te gusta por igual para «quedar bien». Al tener que priorizar, terminas revelando lo que de verdad prefieres, no lo que suena mejor. Eso hace que el resultado sea más honesto.

Hay además un buen momento para hacerla. La evaluación puede aplicarse desde los últimos años de primaria, pero su momento más provechoso es alrededor de 2.º y 3.º de secundaria, justo antes de elegir la modalidad de estudios. Ahí, conocer los propios intereses cambia de verdad las decisiones que vienen.

Y un punto que para nosotros es innegociable: los resultados los interpreta un psicólogo colegiado. No se trata de leer un puntaje frío en una pantalla, sino de que un profesional te explique qué significan tus resultados y qué opciones abren, con respeto y en un lenguaje que se entienda.

Acompañar, no imponer

Si eres madre o padre, quizás la mayor tentación sea decidir por tu hijo «para ahorrarle errores». Pero la decisión, para que sostenga los años difíciles de una carrera, tiene que sentirla suya.

Ahí está el verdadero valor de una buena orientación: le da a tu hijo un espacio para conocerse, con el acompañamiento de un profesional, para que llegue a esa decisión con más seguridad. No decide por él; lo ayuda a decidir mejor.

Elegir con información no garantiza que el camino sea fácil. Pero sí lo vuelve más tuyo, y eso ya es bastante.

En ViMental acompañamos ese proceso. Puedes empezar sin costo: se toma la evaluación por correo y se recibe un reporte básico gratis con los resultados y una lectura inicial. Si quieres ir más allá, un psicólogo colegiado puede interpretarlos y darte recomendaciones personalizadas.

Si tú o tu hijo están en ese momento de decidir, escríbenos por WhatsApp. Con gusto te orientamos, sin compromiso.

Contenido informativo; no sustituye una consulta profesional.

Fuentes

  • ANJE (2022). Formación del talento humano frente a la demanda actual y futura de la República Dominicana. Ver fuente
  • Listín Diario (2026). La matrícula estudiantil bajó al menos 25.863 entre 2020-2024. Ver fuente
  • Revista Entrópico, UNPHU. Relación entre las pruebas de admisión y la deserción temprana en la carrera de Arquitectura. Ver fuente
  • Psicología y Mente. Test de preferencias vocacionales de Kuder. Ver fuente

Prueba ViMental con tu primera evaluación gratis

Sin tarjeta. Sin compromisos. Aplica una prueba real y recibe el reporte automático.

Comenzar gratis
VM

Equipo ViMental · Investigación

Escribimos sobre psicometría aplicada, evaluación de talento y orientación vocacional. Nuestro objetivo es que cualquiera que aplique o reciba una prueba pueda interpretarla bien.

3 ARTÍCULOS · INVESTIGACIÓN